No fue una mañana más en San Martín. La práctica previa al duelo con Chacarita quedó atravesada por una noticia que golpeó de lleno al plantel: la confirmación de la rotura de ligamentos cruzados en Lautaro Ovando. Más allá de que el equipo intentó sostener la rutina de trabajo y empezar a enfocarse en lo que viene, el ánimo fue otro. Se notó en los gestos, en los silencios y también en las declaraciones de varios protagonistas, que dejaron en claro que la situación impactó fuerte en el grupo. En un plantel que venía encontrando respuestas dentro de la cancha y que tenía al delantero como una de sus cartas más desequilibrantes, la confirmación del diagnóstico alteró por completo el pulso de la semana.

Uno de los que mejor reflejó ese clima fue Diego Diellos. El delantero contó que la noticia afectó desde lo humano antes que desde lo deportivo y remarcó el vínculo cercano que lo une a Ovando. “Es inevitable no ponerse mal porque, como persona, es un gran compañero. A mí me tocó particularmente porque tengo muy buena relación con él”, expresó. Luego, con la misma sinceridad, admitió que el golpe no fue individual, sino colectivo. “Fue una noticia dura. La estamos afrontando de la mejor manera para lo que queda de esta semana, pero fue un golpe para todos: para los compañeros, para el cuerpo técnico y para toda la institución”, agregó. Aun así, Diellos intentó marcar el camino que ahora deberá seguir el grupo. “Hay que dar vuelta la página y prepararse para lo que viene”, sostuvo, ya con la cabeza puesta en Chacarita.

Nicolás Ferreyra también habló en el complejo Natalio Mirkin y dejó una sensación parecida. El defensor, una de las voces más firmes del vestuario, eligió poner el acento en el respaldo anímico hacia Ovando. “Es una pena y una lástima cuando le pasa a un compañero y a un amigo. Duele mucho”, afirmó. En ese sentido, explicó que desde el mismo momento en que se conoció el diagnóstico el plantel se cerró en apoyo al delantero. “Todo el grupo estuvo acompañándolo y dándole fuerzas, porque son cosas que no se le desean a nadie”, dijo. Sus palabras mostraron que, antes de pensar en cómo reemplazarlo dentro de la cancha, en San Martín hubo una reacción inmediata de contención hacia uno de los jugadores que mejor había empezado el año.

El "Santo" haría uso del cupo por la lesión de Ovando

Quien también se refirió al tema fue Facundo Pérez Castro. El manager confirmó que la noticia obligó al club a reordenar prioridades en medio de una semana cargada de compromisos. “Estamos tratando de digerir la mala noticia. Fue un impacto fuerte para todos”, reconoció. Después, al referirse al estado de ánimo de Ovando, fue contundente. “Está golpeado, porque es una de las lesiones más difíciles de asimilar para cualquier jugador. Pero ya está pensando en la cirugía y en comenzar la rehabilitación cuanto antes”. Sus declaraciones, además, abrieron otro frente inevitable: la posibilidad de incorporar un futbolista para cubrir esa baja sensible en un calendario que no da respiro.

Sobre ese punto, Pérez Castro fue medido en público. “Se abre una posibilidad de cupo y estamos analizando con el cuerpo técnico y los dirigentes cuál es la mejor decisión”, señaló, sin dar precisiones ni nombres. Sin embargo, más allá de esa cautela discursiva, un allegado a la CD confirmó que San Martín sí hará uso de ese cupo. Es decir, mientras oficialmente el club se mueve con prudencia, puertas adentro la decisión ya está tomada. Así, la jornada dejó dos certezas: primero, que la lesión de Ovando pegó hondo en todo el mundo San Martín; segundo, que la dirigencia ya empezó a actuar para buscar una solución, aun sabiendo que reemplazar su impacto no será una tarea sencilla.